La última vez que escribí de ti,
entendí
entendí
que debía dejar
que la vida te lleve.
A lo tuyo.
que la vida te lleve.
A lo tuyo.
A donde sea que vayas.
Feliz, tranquilo, completo,
o como llegues.
Como sea,
no te alcanzo.
Por mi parte,
en mi mente,
te soltaré en un río.
Ahí es donde viven
los otros.
Sobreviven, aún,
aunque cada vez son menos.
Menos palabras,
menos historias.
Algunos han perdido el nombre,
otros, casi todas sus noches.
Hay uno
que me cae bien.
Ya solo es una canción
flotando donde mismo,
dando vueltas.
Te voy a llevar al río,
a enfriarte,
y dejarte andar.
Te voy a olvidar.