Pensaba
que, si tenías ganas,
tal vez
podríamos hacer algo.
que, si tenías ganas,
tal vez
podríamos hacer algo.
Algo pequeño,
como dos vidas
dentro de un universo
que las ignora.
O ir por un trago.
Pensaba
que, si querías,
si se te antojaba,
podrías acostarte
a mi lado
y quedarnos callados.
Pienso diferente
cuando estás cerquita.
Es como ver el mar,
creo.
Me cambias,
como el viento que se enfría
con la lluvia,
y la ciudad,
que mojada,
suena diferente.
Pensaba
que,
si nos da tiempo,
podrías entrar un poco en mi cuerpo.
Tus dedos en mi boca,
por ejemplo,
u otras cosas
en otras partes.
Un ratito,
nada más.
No te quiero molestar.
Pensaba
en tu cabello
e intentaba recordar tu voz.
Y me preguntaba
si,
tal vez,
te gustaría
venir.
Y quedarte
aquí.
(por un tiempo).