domingo, agosto 30, 2026

Una y otra vez

Sé que no te hago falta
(estás completo desde nacimiento).

Y aun así.
Aun así regresas.

Hay cosas que haces
que calman mi mente.

Como existir
y volver
(una y otra vez).

Hay cosas que haces.

Como acurrucarme sobre ti
y luego pasar a otra cosa,

como si yo no pesara,
ni te estorbara,
como si justo ahí
fuera mi lugar.

Sé que no te hago falta
y, cuando estás,
siento que no salgo sobrando.

Lovely

Un año de conocerte
lovely little freak.  

lunes, agosto 24, 2026

Puff

Pensé que me quería. Pero, na.
Pasa seguido.

Se maravillan por mi forma de amar.
Les parece tierna.

Me prometen noches,
meses, 
vidas.

Y luego, puff,
son un recuerdo.

Un hombre que alguna vez conoció mi cuerpo.

Pensé que me quería.

sábado, agosto 22, 2026

Alguna vez

Alguna vez,
un amor ligero me pidió que lo esperara un año.
Se me hizo una medida de tiempo particular.

Le dije que se tomara el tiempo necesario.

Yo viviría mis días,
dormiría y despertaría,
si la vida me lo permitía,
y, cuando estuviera listo,
tendría permiso de buscarme.

En ese día veríamos qué tipo de humanos éramos,
cómo habíamos cambiado.

Ese día seríamos libres
de decidir si reunirnos de nuevo
o ir cada quien por su lado.

Yo pensé que era una buena propuesta.

La pensé romántica,
poética.

Él no la vio así.

martes, agosto 18, 2026

Copito

Tienes una pequeña peca
abajo de tu ojo izquierdo.

La veo cuando estoy sobre ti.

Es casi un hexágono
y me maravilla.

Es
como si un copito de tiempo
hubiera caído sobre tu mejilla.

Un recordatorio
de que cada momento
a tu lado
es prestado
de una historia
cuyo final
no conocemos.

domingo, agosto 16, 2026

Verás

Verás,
a veces,
mi cuerpo
se siente al mar.

Como que va y viene,
no se acomoda,
no duerme.
Nada lo sostiene.

Y verás,
entre tus brazos,
vuelvo a ser
de piel,
de huesos,
de músculos,
de tiempo y espacio.

Domingo

No tomo el café como te dije.
Me dio pena
pedir que le pusieras más leche.
Parecías pensar que ya era suficiente
y quise ser el tipo de mujer
que también lo pensaba.

Y no duermo de lado,
solo quería tocarte.

Tengo pesadillas,
de las que no te hablo.
En ellas las personas se ríen de mí
por decir algo mal,
por pensar algo mal,
por no saber cómo estar.

Y te extraño
cuando mi mente está en silencio.
No sé amar de a poquito.
Solo tengo prendido o apagado.

Sé que notas
cuando mi risa es falsa.
Yo no siempre me doy cuenta.

Sé que escuchas
cómo uso mis palabras.
A veces,
sin querer,
narro mucha tristeza.

Y te extraño
cuando el ruido
de mi mente
regresa.

Y lloro solita
sentada en mi recámara,
y solita me seco las lágrimas.
Solita me hago reír.

Y te busco
para contarte cualquier pavada.
Porque te extraño,
porque lloré,
porque no sé amar poquito
y porque quisiera un café contigo.

Pareces pensar
que soy suficiente,
y quisiera ser
el tipo de mujer
que lo piensa también.

sábado, agosto 15, 2026

Navajita

Esperemos no te duela
esa pequeña navajita
que tejí para ti
con palabritas sencillas
y palabritas sensatas. 

La mando 
desde acá
hasta tu cama. 

Esperando
que, con ternura,
abra esa parte,
que aún me extraña,
y la desangre.

miércoles, agosto 12, 2026

Al río

La última vez que escribí de ti,
entendí
que debía dejar
que la vida te lleve.
A lo tuyo.

A donde sea que vayas.
Feliz, tranquilo, completo,
o como llegues.

Como sea,
no te alcanzo.

Por mi parte,
en mi mente,
te soltaré en un río.

Ahí es donde viven
los otros.

Sobreviven, aún,
aunque cada vez son menos.

Menos palabras,
menos historias.

Algunos han perdido el nombre,
otros, casi todas sus noches.

Hay uno
que me cae bien.
Ya solo es una canción
flotando donde mismo,
dando vueltas.

Te voy a llevar al río,
a enfriarte,
y dejarte andar.

Te voy a olvidar.

Holis

Me pregunta cómo estoy,
pero quiere saber si he cogido.

Le gustaría saber,
y, a mí, me gusta no contarle. 

Ficción

Le dije:
Sabes, en este momento de la historia, 
es lógico que pasé. 

¿Qué pase?
Preguntó, 
sabiendo la respuesta. 

Tomé su mano
y la acomodé en ese huequito de mi espalda 
donde ningún amigo se acurruca. 

Le sonreí
y se dejó besar. 


Y ahí no terminó el verano,
no terminó su historia,
ni mi camino.

Pero fueron buenas horas.
Dormí tranquila,
y desayunamos juntos.