A veces me pregunto
si tus mentiras te alcanzaron.
si tus mentiras te alcanzaron.
Quisiera poder acercarme a tu cara
y saber si sudas.
Una gota por cada día.
Saber si las garras largas
de las cenas románticas
joden tu temperatura.
Me pregunto si hay
calor y pesadillas
que te despiertan en las madrugas.
Soy yo.
Un cuerpo fantasma.
Quisiera saber
si vomitas por horas
todas las sonrisas
que prometiste que tendrías.
Que prometiste que tendría.
Alguna vez
le hablé por teléfono.
Tomé el cel de un otro
¿Eres tú?
Adivinó en segundos.
Pero no dije nada.
Silencio.
¿Quién eres?
Preguntó.
Había miedo en su voz.
Sonreí, colgué,
y dormí.
Pero no te haría eso.
Porque tú no temes al silencio.
No le temes a la nada.
Te da miedo mi voz.
Y la correa de palabras
que te podría narrar.