Me dijo:
Eres única y diferente,
y pensé
que seguro
para él.
Eres única y diferente,
y pensé
que seguro
para él.
Un hombre en su crisis de los cuarenta,
engañando a su esposa,
empezando a correr,
acumulando dinero
solo por tener.
Seguro lo era:
única y diferente.
Alguien que no se impresionaba mucho
con su forma de hablar.
Me prometió pagar mi renta
(mi renta es pequeñita,
hasta yo la puedo pagar),
me prometió cuidar de mi hijo,
me prometió viajes y comidas…
pero era alérgico a los mariscos.
Me prometió que en su cumpleaños
iríamos a un acuario.
Amo los acuarios.
Amo ver a los peces
solo estar.
Hubo otros planes,
muchos.
Casi todos suyos.
Yo me mantenía más o menos a raya.
Eso lo puedo decir con calma,
porque soy yo la narradora.
Porque no solo soy única y diferente,
sino también justa y neutral:
una Libra
nada, nada emocional.