No te vi en mi sueño.
Me sentaron junto a ese amigo
que nos hacía un tercio.
Aparecieron otros también.
Me sirvieron mucha comida
y estaba buena.
Hablé mucho
mientras esparcía
puré de papa.
Recuerdo el plato.
Te estaba esperando,
aunque todas las otras sillas
tenían personas.
Una, a mi lado,
permanecía vacía.
Luego sentaron a alguien
ahí.
Sirvieron el postre.
Y ya.
Otra noche
que no te vi.