lunes, marzo 02, 2026

Es como

Es como andar por ahí
y decidir saltar a un lago
sin saber qué tan profundo es.

Empezar a correr.
Sentir el pasto en los pies
mientras dejo esos metros de campo atrás,
la cara sonrojada,
el frío de enfrentar el viento.

Y luego, casi en la orilla,
soltar el cuerpo,
dejar que la inercia
y la gravedad
hagan con él lo que quieran.

En el aire,
esperar
que el lago
sea lo suficientemente profundo.
Que tenga espacio para mi cuerpo
y su fuerza.
Pedir que este salto
no duela.

Y lo es.

(Felicidad)

Mi cuerpo entero
queda rodeado de frescura,
envuelto en un espacio abierto
donde puedo hundirme más
o decidir nadar.

Y cuando salgo, 
aún empapada por esa decisión, 
no me seco. 

Porque de nuevo
toca saltar a otro lago 
(que no conozco, 
que no sé qué tan profundo es). 

Y vuelvo a correr. 

Una y otra vez. 
Sin detenerme.
Sin secarme. 
Sin pensarlo demasiado. 

Solo sintiendo el piso fresco en mis pies, 
el sol persiguiéndome, 
el agua del pasado 
escurriendo por mi piel. 

Lago tras lago, 
y ninguno de los saltos
 me ha lastimado. 

Es algo así, 
como se siente 
amarte.