Cuando era pequeña
veía a los adultos,
en ese mundo de adultos
en el que me dejaban existir.
veía a los adultos,
en ese mundo de adultos
en el que me dejaban existir.
Con palabras que no comprendía del todo,
reglas extrañas para cualquier evento,
secretos, miradas que no entendía,
sentimientos que no sabía sentir.
Y cuando era pequeña
me emocionaba,
crecer y pertenecer.
Crecer y por fin saber
cómo se sentía un corazón roto,
de esos que te hacían perder el mundo entero
y escribir canciones.
Y ahora veo a los adultos
en este mundo de adultos
al que oficialmente pertenezco.
Y aún hay palabras que no comprendo,
reglas y secretos,
sentimientos que no logro sentir.
sentimientos que no logro sentir.
Un pequeño fraude,
creo yo.