martes, agosto 20, 2024

De las otras vidas.

En alguna otra vida me compré un conejo de cerámica. Era enorme, maravilloso. Pienso en él algunas noches. 

También tuve un sillón, en otra vida, no esa. Era amarillo limón, limón gringo claro está. Por las tardes me acurrucaba en él. Tenia un perrito. El perrito también se acurrucaba en el sillón. Éramos felices, viendo tele y comiendo pollo. 

En una vida, de la que casi no hablo, tenía miedo. Dejé un libro en su cuarto, extraño el libro, seguro nunca lo leyó. Dejé un anillo, me amenazaba con venderlo. Me prometí no pensar en él. Pero cada tanto, en las madrugadas, despertaba imaginando que me lo regresaba, pensaba Algún día entenderá que de nada le sirve a él. Algún día se dará cuenta de este sinsentido. Pero el sinsentido reinó.

Unas cuantas vidas antes del miedo, antes del conejo, antes del sillón, había una vida en la que subimos a la azotea a ver el cielo y charlar. Le prometí que no recordaría el cielo pero a él no lo iba a olvidar. Y las nubes seguro eran muy nubes con colores de las 5 de la tarde, y el viento seguro era frío, o tibio, o ausente, no lo sé, nada de ese atardecer se quedó en mí. Pero de él, de él, de él, aún hay tanto. 

Y antes de esa vida, estaba en el metro, y era la última parada que estaríamos juntos y me sonrió, me dio un abrazo y me dejó salir. Se alejó aún sonriendo. Nunca más lo vi. 

Y hay más vidas. Tantas otras vidas. Vidas conocidas y vidas secretas. Hubo una pequeña vida dentro de mí. Hubo una pequeña vida que nació. 

Y hay tanta vida. Tanta, tanta, tanta vida. 

lunes, agosto 19, 2024

Sobre aquel otro horrible pasado.

La víctima perfecta porque sudaba culpa, 
Porque sonrío aunque me duela,  
y me congelo. 

Que yo sembraba su furia, que yo nutría sus miedos. 

Y pocos saben. 
Y otros me culpan.  
Y algunas me odian. 

Y ahora sudo miedo, y piensan que soy cobarde. 

jueves, febrero 29, 2024

Cuando andábamos

Mientas andábamos pensé que ambos mirábamos el cielo, buscando arcoíris, viendo las nubes con forma de cachorros. 

Pero tú observabas mis pies y los odiabas por ser pequeños y rechonchos. 


martes, octubre 24, 2023

Desde pequeña

Respiro demasiado, observo de más, 
Noto las palabras que faltan en los enunciados, 
Las miradas que sobran; 
Me entero aún cuando no me están contando. 

Eso de incomodar se me da desde pequeña. 

Y no sé cómo controlarlo.

martes, abril 18, 2023

Segundo

Y cualquier segundo siento toda la furia y toda la tristeza, imagino que explotaré con la violencia acumulada en mis años pero nada pasa. Me quedo en silencio, sola, esperando.

jueves, febrero 02, 2023

Suficiente

Tendrá que ser suficiente saber que en el pasado te gano. Que ahí estoy, congelada en tu recuerdo. Llenándote de furia, tal vez de frustración. Cada que te pierdas, que termines en aquellos años. Te gano. Tendrá que ser suficiente.

viernes, mayo 06, 2022

Drama

Quiero drama encapsulada.

Drama que pueda abrir, probar y guardar.

Drama para llevar. 

martes, mayo 18, 2021

De ti.

Intuyo que serías buena ficción. 

lunes, mayo 03, 2021

Quiero.

Quiero la posibilidad de cometer errores. 

jueves, agosto 01, 2019

Tus finales de Murakami



Ese final sin final que tanto amas.
Ese continuará. 
Ese tal vez quedó vivo, tal vez hay otra temporada, tal vez regrese. 
Ese final sin final que duele por siempre. 
Ese final sin final que te mantiene en una nube mientras todos los demás nos tenemos que arrastrar. 
Ese final sin final que se alimenta de pausas, de esperas, de no hacer nada. 

Ese final sin final que tanto amas.

miércoles, abril 10, 2019

Dial-up love

Tuve un novio online. Era chileno. Yo tenía 14 años y el decía tener 15 (nunca sabremos).
Me mandaba rosas @}->—
Yo me reía mucho pero no le decía. Le mandaba besos que no le habría dado.
Cuando el chat lo permitió me empezó mandar rosas rojas, rosas rosas y, algunas veces, rosas azules.
Yo me reía y le seguía mandando besos pixeles y no besos reales.
Un día le dije que quería terminar con él porque quería tener un novio de verdad.
Empezó a escribir “Buu, buu, buu”
Pensé que me estaba abucheando pero explicó que era llanto.
Me reí mucho mucho mucho. Me reí toda la tarde.
Terminamos y al día siguiente tuve un novio de verdad. Mexicano, de 14 años, que no me mandaba rosas y no lloraba “buu”.