Me lees
desde lejos.
desde lejos.
Y yo te escribo
con la inocencia
de alguien nuevo al mundo.
Con las ganas
de que quieras
leer
sobre mi día,
mis ideas,
mis miedos.
Me lees
y te ríes;
a veces
te preocupas.
Y yo hago
una selección de historias:
de cuáles lunas contarte,
de cuáles hombres
que me buscan,
qué sueños
narrarte.
Me lees
y no nos vemos.
Somos textos
en pantallas.
Somos
píxeles,
palabras,
almas.