martes, diciembre 31, 2024

Muelle

No eres el único que me busca cuando la noche, como rata, escarba dentro del torso. 
El silencio de avalancha, ese que no soportan mucho, los trae. 
Es mi canto de sirena, ese silencio de cuando otras los dejan. 

No eres el único que viene a este lugar, buscando pistas, palabras de calma. 

Solo ando por acá, como un muelle viejo. Esperando barcos que se cansaron de explorar. 
Constante. Sin necesidad de ser hermoso. Solo debo estar. 

Y me gusta. 
Me gusta verlos regresar. 
Con heridas nueva. 
Sangre fresca. 
Ojos cerrados, 
y canales de lágrimas en la piel. 

Es lo mío. 
Tomar navegantes perdidos, acurrucarlos.
Verlos, escucharlos. 
Darles un poco de calor.
Y volverlos a enviar. 
¿Qué me queda?
¿Qué me dan?

Compañía, capaz. 
La alegría de no ser ellos. 
La alegría de verlos cuando lo vuelven a intentar. 
La risita de verlos fracasar. 
Capaz.

Casual

El hey casual. 
¿Cómo va todo? 
Casual. 

El con el silencio (y la soledad) 
olvidé que te había dejado. 
¿Cómo vas?
¿Dónde estás?
¿Cómo están tus papás?
¿Qué harás hoy?
¿Cómo vas a festejar?
¿Piensas en mí? 
Casual.

¿Qué vas a cocinar?
¿Soy difícil de olvidar?
¿Hace frío por allá?
Casual. 
Casual. 

Hey! 
Hola!

Me había olvidado de hacerte recordar. 

Hey! 
Hola!
 
Necesito a alguien ahora
y todos ya no están. 
Casual. 
Casual. 

Hazme sentir humano, amado, eterno, 
y frágil, mortal, sencillo, y gracioso, 
e inteligente, e interesante.

He estado aquí y quiero volver a estar. 
Solo por hoy, 
y por otros días,
no siempre,
no por siempre. 

Solo hoy, 
y los otros días, 
unos cuantos. 
¡Feliz año!

lunes, diciembre 30, 2024

B

Amo cómo hablas cuando hablas, 
y las palabras que usas, 
y los planes que tienes, y las ideas que brotan con tanta luz en tus ojos. 

Amo tu tiempo y tu espacio, y la vida que haces en cada momento. 

Amo ayudarte a tejer tu inicio, es todo lo que puedo hacer. 
Ayudar. Esperar lo mejor. Pedirle mucho al cielo. Y amar. 

martes, diciembre 24, 2024

Tú

Eres una imagen en mi mente, 
un alguien que está, 
cuando cierro los ojos, o me distraigo demasiado. 
Cuando veo el mar o el cielo, o el horizonte.
Cuando siento frío, o nostalgia, o simplemente te decido pensar. 

Eres una sonrisa que sonríe a otros lados. 
Una mirada que camina por algún museo, o algún camino, yo qué sé. 
Una charla en la que ya no puedo opinar. 


 

Soy

Soy la luz y te comeré. 
Soy la fuerza, y el calor, y la energía. 
Soy la urgencia y la ansiedad de perder. 
Soy el tiempo que imaginas en la calma. 

 

Soy

Soy un momento que no lograrás olvidar. 
Una voz que aún escuchas en tu mente. 
Un cuerpo cada vez más borroso. 
Una incómoda verdad. 

miércoles, diciembre 18, 2024

Dudas de jueves en miércoles

No sé si soy el villano, 
o solo otro algo que dejar atrás. 
No sé si fui demasiado, o muy poco, o un terriblemente neutral. 

El caso es que no me habla.
No me busca. 
Y no sé si debería yo empezar. 

No sé si es acoso si no lo quiero acosar. 
No sé si es demasiado, o muy poco, o terriblemente antisocial. 

El caso es que no le hablo, 
porque no me habla.
Y no lo busco, 
porque no me busca.
Y no empiezo porque no sé empezar. 
Y no sé si es de villanos,
o de personas, 
o de amores, o de pérdidas, o de historias, 
o de cosas que simplemente pasan. 

Le chisme

Llego el 20,
llevo historias. 

Si me das 7 horas, 
te las puedo contar. 

lunes, diciembre 16, 2024

Open Wide

Supongo te extraño, a mi manera,
seguro no como lo quisieras. 

Me gustaría hacerte preguntas, 
sobre todo esto, 
saber qué sientes, 
qué piensas. 

Meter mi mente en tu boca y sentir su profundidad. 

Supongo.
Te extraño.

Le search

Buscando la palabra,
algo sobre ternura sin miedo a resbalar. 
Calma. 
Estar acompañada sin llevar la carga.
Sano, capaz. 

Buscando la palabra,
que ni es necesario pronunciar. 
Porque no hace falta. 
Explicar, por fin, no hace falta.

jueves, diciembre 12, 2024

2024 (finales)

De nuevo hice pasta. 
De nuevo hice estofado. 

No creo que sea casualidad. 

Algo está cambiando, 
o más bien, algo vuelve a ser normal. 

Quiero patinar como lo hacía hace décadas.
Quiero viajar. Conocer. Hablar. 

Dormirme tarde aunque despierte temprano. 
Envolver regalos. Usar vestidos chillantes.
Aretes largos. Escribir, quiero escribir. 

Todo se vuelve a acomodar. 
Escucho música y canto. Y bailo también. 

Cada Amaranta, desde su pasado, me manda un recuerdo de algo que amo. 
Y así, entre todas armamos el menú del día:
Salir a correr, tejer, amasar, hornear, usar perfume...
Todo vuelve a ser normal.