Al parecer, lo soy.
La clase de mujer
que disfruta estar sola.
La que hace pasteles cuando le nace
y se sabe recetas de memoria.
Hay cucharadas
y cucharaditas
en mi mente guardaditas.
La que ve futbol,
mientras toma cerveza
y escribe cosas como poemas.
Soy
la que viaja
para ver amigas,
conocer ciudades,
y coordinar con amantes.
La mujer que toma fotos
de caracoles, y de mis pezones,
de nubes, de dulces,
de mi cuello con sudor.
La que en el súper
se detiene frente a sus galletas favoritas
y decide no comprarlas.
No ese día,
tal vez otro.
Porque soy responsable
de mi vida
y de otra más chiquita.
También hay un gato.
Pero no es mío.
Es una larga historia.
Es una larga historia.
Soy la mujer
que cuida gatos ajenos,
que sueña sueños complejos.
y adelanta trabajo
por si acaso.
La que sale a correr
o se queda en casa
investigando sobre proteína
y planeando las comidas.
La que se acuesta sobre tu pecho,
escucha tu corazón atentamente,
como un médico contando latidos,
asegurándose de que lleves buen ritmo.
Y luego se distrae.
Porque también está ocupada calculando
la probabilidad
de que en unos minutitos
me estés tocando.
Al parecer.