Me gusta que me llueva.
Que la ropa se humedezca rápido,
termine empapada.
termine empapada.
Sentir el frío
de los calcetines mojados.
Me gustan los chorritos de agua fría
que recorren mi nuca
y bajan por mi espalda.
Me agradan.
Que el camino se complique
con charcos,
con mares improvisados.
Una ciudad caótica con un cielo decidido.
Me gusta el ruido
de miles de gotitas
chocando con techos,
carros,
calles,
mi cara.
La pausa.
A lo que iba,
ya no voy.
Lo que haría llegando
se cambió
por una ducha,
pijama,
y un suéter grande.
Me encanta.