miércoles, noviembre 13, 2013

Tijeritas

Él tiene unas diminutas tijeras doradas, las guarda siempre en la bolsa de su camisa, cerca cerquita de su corazón. El tiene dos ojos marrones, si ve directito al sol se tornan miel. Su cabello no es negro, y en México eso es raro; en México gana puntos por no ser del color usual.

Y yo me acuesto sobre su cama, una cama grande para un hombre que lo vale. Y junto a su cama, en una silla he dejado toda mi ropa, y junto a la silla mis zapatos. Desnuda, frente a ese hombre empiezo a contar.
Uno y hombre sonríe, dos y toma sus tijeritas, tres sujeta mi tobillo y cuatro empieza a mutilar.

Las tijeritas son tijeritas para que la tarea dure más. Cinco, seis, siete y, hasta el 99 logra pasar.

Soy sangre, piel, líquidos y desechos sobre su colcha. Soy una mancha en su camisa favorita. Soy ojos abiertos faltantes de miel.

martes, noviembre 12, 2013

Ahora

He perdido tanto últimamente.
Tanto tanto que ni siquiera podría contar.
He dejado tanto atrás, sólo porque sí;
Porque ya era hora.
Ahora soy un ser raro. Algo que no reconozco.
Una mujer triste.

jueves, octubre 17, 2013

Todo

Todos los momentos en los que no podré estar.
Me disculpo desde hoy.
Todos los días, las noches, los sueños que me perderé.
Sin conocerlos, me harán falta.

viernes, octubre 11, 2013

Lamiendo heridas públicas

Lamiendo heridas públicas.
Quisiera sanar todo lo que dices que te duele.

Pasado

En mi pasado violento quiero dormir hoy; porque no estoy lista para dejarlo escapar.
La piel pálida, la sangre tibia, las lágrimas frescas; los sueños nunca fueron más hermosos.

martes, septiembre 24, 2013

yo

Soy furia, soy lástima, soy toda confusión.
Soy el llanto de un niño abandonado.
Soy dolor, soy ruido, soy el tiempo perdido.
Soy la radiografía que te muestra un tumor.
Soy completa obscuridad, la locura. Soy el mal.
Soy un mensaje nunca recibido.
Soy lo nunca pronunciado. Soy los miedos y los suspiros.

Solíamos escribir ¿lo recuerdas?

Solíamos escribir ¿lo recuerdas?
Solíamos narrarnos largas aventuras llenas de sudor y piernas.
Yo te decía crocante, caracola, anfetamina; te llenaba de mis palabras favoritas.
Tú, a cambio, me situabas en escenas rudas; rodeada de olores, dolor y prostitutas.
La novela de todos los insomnios, de todas las carencias.
Escribíamos por las noches, hasta que la mañana acosaba.
Escribíamos para no terminar; para nunca, nunca, nunca, llegar a un final.
Solíamos escribir ¿lo recueras?
Mientras otros se hubieran acariciado; se hubieran penetrado,
Tú y yo escribíamos. La novela de nuestras penitencias.

Mucho tiempo

Hace tiempo que perdí las palabras para ti,
Tuvo mucho que ver que dejaras de escucharme.
Hace tiempo me tomabas de la mano, me besabas las mejillas y me hacías sentir tu calma.
Hace tiempo que las sábanas no hablan, que no hay ave que cante dentro de la recámara.

viernes, septiembre 13, 2013

El pintor.

Su piel es blanca. Completamente blanca. Suele pasar que a los pintores la vida no les da colores. Suele pasar que todo se reduce a blanco con negro y algunas líneas verdes que unen los dentros con los otros dentros.

Se ha llenado de tatuajes, líneas tizne que forman toda clase de animales. No se le ha ocurrido agregarse color.

Ahora habla como cualquier hombre, se queja de los impuestos, defiende algún equipo de fut español, toma cerveza obscura. Cuando se nos acaba la charla nos vamos a la cama. Nunca pintará mi cuerpo, se dedica a pintar insectos.

viernes, junio 28, 2013

Duda

¿Cómo hablar de ti y ser honesta?

viernes, junio 21, 2013

Lejano

Lo mejor de ti está perdido en un lago frío; un lago negro demasiado profundo.
Lo mejor de ti duerme en el fondo, oculto de mí.
Lo mejor de ti pasa sus días nadando si ser visto, sin ser tocado.