lunes, abril 11, 2016

Cuandos

Cuando eres un caos, pero está bien porque ser un caos es lo mejor que sabes hacer. 
Cuando quieres amar y no estás segura de saber amar. 
Cuando quieres odiar, quieres coger, quieres perder. 
Cuando tienes tantas ganas de volver a empezar, sólo para cagarla una y otra y otra vez. 

Cuando eres un caos, pero todo está bien. 
Porque puedes hacer algo como amar, 
saber coger, disfrutas odiar y tienes mucho qué perder. 
Cuando no es necesario volver a empezar para cagarla una y otra y otra vez. 


Cuando todo está mal, pero está bien. Cuando hay mucho mucho por hacer. 
Puedo dormir, puedo soñar y puedo despertar otra vez.

sábado, enero 30, 2016

33

Me metí al cine,
pedí una cerveza,
me la tomé
y me dormí.
A los 33 ya no tengo tiempo de fingir.

miércoles, diciembre 16, 2015

Esos amores eternos.

Hay amores que nos son amores. No como la SEP los describiría.
Hay amores que son dos charlas al año o cuatro cogidas en una vida. Amores que se alimentan de mensajes casuales. Amores que escriben cartas largas.

Hay amores con inicios inesperados, inicios lentos y dulces, con inicios predecibles o aburridos.
Amores que son cada quién con su vida, sus hijos, sus bodas. Amores que fueron poquito y luego puro silencio. Amores que fueron maravillosos por años. Amores que fueron mucho mucho por sólo un verano.

No hay amores malos. No hay amores perfectos. No hay ni un sólo amor que pierdas. Todos conviven en una mesa enorme, comiendo la sopa cálida del tiempo, sonriendo entre cucharadas y guardando silencio.

La censura

La verdad, me gustaría alguna vez charlar con tu mente sin que la censura de tu cuerpo me conteste.
Es algo tal lejano, lo que piensas, esas ideas que respiras. 
Es un mundo lleno de todo, todo, todo, todo, menos lo nuestro. 
Cada vez que te leo, es tan lejos lejos lejos. 
En toda esa nada que narras ¿en dónde estás? ¿en dónde estoy?
Me gustaría alguna vez irme a la cama con tu mente, para que me hable del vacío.

sábado, octubre 10, 2015

el de verdad.

El amor verdadero es un bicho raro.

jueves, septiembre 24, 2015

Favorita

Sus ojos de gato con rimel de gata.
Uñas caras y rotas.
Labios morados,
cabello rosa.
Un chicle viejo
y piernas rechonchas.
Mi puta favorita. 

domingo, septiembre 13, 2015

Minino

De mi mano salen catapultados los ratones de tela, 
Rojo, Azul, Morado. 
Uno a uno el gato los atrapa, los mata destreza y los olvida.

Nuestro juego es el asesinato actuado. 
Sangre imaginaria se escurre por su hocico. 
Nuestro juego es el milagro del ratón resucitado. 
Rojo, Azul y Morado corren, de nuevo, en pánico.

sábado, septiembre 12, 2015

Daragón

Soy el dragón que duerme con una pata amarrada.


Deseando entender, entre sueños, que ha sido atrapado.

De·men·tia

No quiero vivir sin recuerdos.
Ser la carcasa.
La carcasa de una vida perdida.

miércoles, septiembre 02, 2015

Tal vez

Tal vez nuestra historia no es tan genial,
tal vez sólo la cuento muy bien.

jueves, agosto 20, 2015

Max.

Un día llegué y no estaba.
Después de diez años casados, una década de lavar la ropa juntos, de dormir él a mi izquierda y yo a su derecha, un día llegué y ya no más.

Me dejó a uno de los perros. Nunca supe por qué uno y nunca supe por qué ese. Conociéndolo, puedo asumir que él lo tuvo claro, no era del que hace cosas sólo por hacer.

Acomodó mis zapatos antes de irse… tal vez aliviado por nunca más tenerlo que hacer… tal vez sólo porque en verdad odiaba verlos en algo que no fuera una línea. 

No se llevó más de lo que se debía llevar. Los libros fueron distribuidos con la más justa precisión. Se quedaron los que yo compré para mí, los que él me regaló y los que me servirían más en mi carrera. 

En el cajón de fotos pude encontrar a mi familia entera y dos pequeñas fotos de las que ya no serían mis sobrinas. En las paredes estaban los originales que yo había comprado y las fotos que yo había mandado revelar.


La separación fue tan perfecta que se sintió como si él nunca hubiera estado.
Con la mayor precisión, desde el jueves en el que lo conocí hasta el viernes en que me dejó, el tiempo había sido eliminado.
De un sólo golpe pasé de los 26 a los casi cuarentas, subí en grasa y me atiborré de arrugas;
Y con ese golpe de diez años no había perdido ni ganado más un perro y una línea de zapatos.