jueves, septiembre 25, 2008

24 de Septiembre

Las lágrimas caminan tranquilas y tibias por mi cara, inesperadas.
Tenía tiempo de no llorar por él, había olvidado completamente el extrañarlo.
y hoy, sin aviso alguno, las lágrimas; Detonadas por la ligera sensación de tenerlo a mi lado contrastada con una realidad impenetrable: no está y nunca volverá a estar.


Lágrima lenta y tibia, como la muerte que lo consumió. Inapropiada.
...y apagando cada uno de mis sentidos, apagando cada uno de sus sentidos,
se lo llevó, se lo volvió a llevar.

lunes, septiembre 22, 2008

(Mucha sangre en la cabeza)

...Tengo que volver al café.
Regresar a los libros.
Necesito estrés, cansancio, sudor.
Hace falta consumir palabras ajenas,
hablar con preguntas.
Urge mala música, y urge buena música.
Fines con alcohol, lunes de culpa.
Clases de francés, de braile, de flamenco, de yoga.
Flexibilidad en la mente, flexibilidad en los brazos.
Perdí un amigo, hace falta conseguirme dos...

Si, dos de todo y para llevar.

martes, septiembre 02, 2008

Maravillosa ciudad

En medio de un país ya antiguamente conquistado.
Un triste taxi compartido.
Tu, nativo de lo lejano,
Yo, eternamente puberta
(Aun a los 21).

El sudor, que no me hace ver sensual.
El sudor, que no te hace ver más joven.
El sudor de no pertenecer a esta ciudad.
El sudor de habernos injertado en ese bar
(Ese horrible bar lleno de ajena y satisfecha juventud).

Rendidos por fin de bailar juntos y solos.
Cansados de tanto vano esfuerzo social.
Tu, no menos viejo. Yo, no más sensual.
Tranquilos viajando a casa, cómodos, sonrientes
(Compartiendo un triste taxi y una renovada libertad).

jueves, agosto 21, 2008

Las noches de las que hablas

Esas noches han dejado mi vida; pero sé que volverán:

Volverán involucradas con vino y palabras felices,
con medias sonrisas de coqueteo,
con el viento frío y la brisa para abrazos,
con nuevas personas llenas de lunares
y antiguas personas lisas y perfectas.

Volverán con lágrimas calladas que nadie escucha,
con algunas cervezas y cacahuates,
con un terrible karaoke,
envueltas de cordura y libertad,
siempre improvisadas, casuales, lejanas.

Volverán con miradas prudentes y miradas indiscretas,
con palabras descriptoras de la realidad,
con sueños y deseos imposibles de vivir,
con mañanas contiguas de chilaquiles y café.
Mil noches como esas están escritas para mí.

domingo, julio 13, 2008

...BRAINS!...

Escribe de lo que sabes dicen; pero mi inseguridad, mi ansiedad, mi Guevara y mi Rodríguez me hacen estar positivamente segura de no saber mucho, no saber nada en su totalidad.
Escribe de lo que conoces; pero sólo me conozco a mí (a veces a Jesús, y algunos días a Lucía).

Tengo 25 años y hasta ahora no me he adueñado de algún tema. No son mías las guerras, ni los partidos políticos, no quiero ser vegetariana y me niego a tener hijos.

Poseo lo que logro cargar en mi cabeza... y no estoy segura de que es esto sea mucho.

... sin embargo aun entre todo este polvo mental, hay algo... algo secreto, algo callado, algo tan enfermizo como patético: Zombies.

Zombies y el pánico de huir.
Zombies y mi completa seguridad de que sería de los primeros en morir.
Zombies y las estrategias que con el tiempo me he generado para hipotética supervivencia.

ja ja ja ja

Así por el momento... secretamente (aunque de manera pública) me encuentro escribiendo cuentos sobre zombies.

ja ja ja ja

sábado, julio 12, 2008

Dos para Doñilandia a las 3:00 p.m.

(3:10)
¡Tuut! ¡Tuut!
el trenecito para Doñilandia se va...

¡Tuut! ¡Tuut!
¡Esperen! ¡Esperen! - gritan ellas
El trenecito decorado al buen estilo mexicano, con conductor ebrio y todo. La mejor pintura en tonos de rojo y azul con un splash de chispas plateadas y doradas para agregarle un no-sé-cua, los tubos desgastados por la cantidad de futuras doñas que de ellos se ha agarrado... (y agarrar es la palabra correcta, porque las antiguas manos de señorita de sociedad con el tiempo han sido alteradas en las muchas peleas por sandías o melones de los martes de plaza).

¡Tuut! ¡Tuut!
El conductor está acostumbrado a las que llegan tarde, no hay buena futura doña que no olvide la hora de salida o (mejor aun) que la ignore completamente por darse otra pasadita de labial o de sombrita azul para sus ojitos negros.

¡Tuut! ¡Tuut!
¡Suban señoritas! - Les coquetea el conductor; Sabiendo lo inútil de su acción, pues toda futura doñita antes de tan siquiera pensar en subir al trenecito ha entregado su corazón a algún afortunado futuro Don.

¡Tuut! ¡Tuut!
A esta aventura no se embarca cualquiera.
Con sandwiches en sus bolsas y unos cacahuates para el viaje,
las dos amigas se acomodan en la última fila libre del trenecito.
Felices y nerviosas, esperando lo que sigue.

¡Tuut! ¡Tuut!
¡Aaaamonos! - Grita triunfante el conductor.

Suerte que sea ella.

Ella es correcta, clara y flexible,
inusualmente paciente, casualmente coqueta.
Su cabello fluye como si manipulado por mil hilitos transparentes,
ojos enormes llenos de vida y esperanza (que sobrepasan en brillo esperado para su edad).
Trata a sus compañeros con ternura y clase.
Sus erráticos lunares son lo más cercano a un defecto; Pero aun ellos no han logrado desmoronarla, al contrario, han creado un patrón clave para comprender lo irrepetible de su belleza.
Educada, amable, tradicionalmente humilde y respetuosa...

y sin embargo... ha decidido amarte...
un detalle importante...
¿habrá dentro de esas capas de piel firme por fin alguna falla?

... no lo sé...

viernes, julio 04, 2008

Se me va la selva.

Se va la selva de mi vida.
Se aleja la cuna de algodón,
mi inicio tropical de arboles frutales.

Se va el tiempo no fotografiado,
mis pies sobre el cálido barro.
A la orilla del recuerdo un festín
de plátanos y mangos.

Se me va la selva de la piel,
se ocultan los pigmentos.
Se van los raspados de rosas,
las paletas de grosella.

(Guerras de agua, columpios asaltados,
canciones que llamaban a la lluvia,
el olor de las tormentas
... se me escapan, se me van).

viernes, junio 27, 2008

hotel (una y otra vez).

Cabello silvestre atado en nudos impredecibles que ella llama trenzas,
La piel por fin fría, después del día más largo de verano.
La piel por fin expuesta.
La piel lavada con jabón de naranja, acariciada con crema blanca.

En 5 años será tu amante, por hoy sólo comparte el cuarto.
Por hoy la visión de su camiseta blanca y su bata azul es todo lo que te queda.
Por hoy decidirás dormir.
La verás en tus sueños, sonriendo mientras corre de ti,
sonriendo mientras tropieza en la arena,
sonriendo cuando su piel se estira hacia tus deseos.

Tal vez, tal vez no.

Tal vez este último pedazo decido nunca compartirlo.
Tal vez esta última porción ya la dediqué.
Tal vez no hay infinitas estructuras dentro de mí para donar,
y dentro del armazón espero mortal, limitada, vacía.

Tal vez no deberías hacer tantas preguntas.
Quedarte en tu asiento tranquilo, mientras hago las divisiones.
Esperar tu turno, levantar la mano, no interrumpir,
pedirle a Dios, al destino, a tu karma, al azar que haya algo de sobra para ti.

miércoles, junio 25, 2008

Filigrana

Incluso en la última ventana de mi apartamento el mar parece retumbar,
las cortinas cubriendo la posibilidad de imaginar una vida externa,
me siento con la espalda al mundo, la frente a mi blog.

El ruido estridente de las olas lejanas, rebota contra los abigarrados edificios,
una selección de verdes, morados y beiches erguidos de errado orgullo;
Y yo, pequenísima entre la chusma de cemento colorido,
ignorando lo que me rodea, enmendando el pasado.

Me siento aquí, mala postura en mi espalda, los ojos cansados,
y en la mano una diminuta aguja con un hilo largo y rojo.
Buscando en mi cajita olorosa a bambú todos los pedacitos que encuentro de ti.
Zurciendo mis recuerdos de los brazos a lo que me queda de tus manos,
tu cabello, uno a uno, tus lunares, tu fuerza,
tus ojos cerrados, tu boca callada,
intentando recrear tu flexibilidad y destreza para escurrirte a mi cama.

El océano con todo su ímpetu llama a mi ventana, pidiéndome que salga a olvidarte.
Y yo enfocada en mi tarea, cosiendo sin experiencia, agotada,
me pincho cada dedo tratando de restaurarte por completo.