Esos futuros tan inciertos
que luego se hicieron pasados
que ya ni recuerdo.
que luego se hicieron pasados
que ya ni recuerdo.
Ojos y ojos y ojos
que miraban
o esquivaban la mirada:
sutiles,
seductores
o tímidos.
Ojos que mi memoria ha perdido.
Y en algún lugar,
algún cajón,
debe haber archivos de pieles,
y pieles, y pieles:
lunares, tatuajes, cicatrices;
lenguas y lenguas,
dedos y dedos.
Lo que sí recuerdo
me es inútil.
¿Qué hago yo con esas noches,
los susurros,
y las sonrisas?
Cajones de penes y penes,
y manos y manos;
cabellos largos
o recién cortados,
espaldas enormes
o delicadas.
Voces que ya no recuerdo,
palabras que se perdieron.
Eran futuros
en algún momento.