Hay un silencio oscuro entre nosotros,
con textura de terciopelo.
Caluroso. Incómodo.
con textura de terciopelo.
Caluroso. Incómodo.
Hay un momento
en el que mi última palabra
se quedó esperando tu respuesta.
Y ese momento crece.
Crece cada día.
No encuentra cómo acomodarse.
Suda,
y, aunque ya es grande,
intenta dormir entre mis piernas
para sentir algo de seguridad.
Y no eres el único
que me ha dejado criaturas así para cuidar.
Cosas que no están del todo vivas
y tampoco se van.
Algunas enormes, porosas.
Otras pequeñas, densas.
Algunas condenadas a rejuvenecer
cada que vuelve
y escribe:
hey, ¿cómo vas?