viernes, julio 09, 2010

Julio frío.

La falta de sol me hizo olvidar que quería ser fotógrafa,
La lluvia mató mis instintos deportivos.
El tener que escribir me hizo no poder escribir más...
Y poco a poco soy menos.
Me has pedido que llegue sola a algún lado,
Y me temo, hermoso, que no podré.
Mi meta había sido esa cama blanca que compartimos;
ahora, después del aquel entonces, nada me sale bien.

jueves, julio 08, 2010

Verdades


Extraño sentir que no hay otro posible lugar en el cual me gustaría estar.

Jueves.

Y luego sentí que nada estaba bien,
porque llevaba días olvidando que no portaba corazón.
Una bolita de sangre como moronga había taponeado la herida,
Y yo, seguía danzando tranquila.
Y luego sentí que ya nada estaba bien.
La piel se me vino abajo como calcetín viejo,
Nada de mí era como debía ser.
Cositas que pasan cuando uno no pone atención a lo que hace;
Y anda guardando el corazón en lugares secretos.
Y luego ya, simplemente, nada está bien.

miércoles, junio 30, 2010

Lo pienso mucho:

¿Será que, sin darme cuenta, estoy tirada en el piso cubierta en cinta gris;
Y él lo único que quiere es que todo salga bien?
Esperar, es lo mejor.

Solvente

Alguna vez me explicaron, que si encontrabas a alguien que había sido amarrado con duct tape
(Esas instrucciones casuales sobre el qué hacer en caso de encontrar a un secuestrado),
Nunca debías intentar quitarle la cinta adhesiva (liberarlo),
Porque el pegamento es tan fuerte que lastimarías la piel terriblemente.
Uno debe esperar que los servicios médicos arriben, porque existe un solvente especial.

Nunca lo pude olvidar.
Tratar de apurar el rescate podría herir de por vida.
Lo mejor que se puede hacer es esperar;
Minutos trágicos con alguien que quiere volver a la normalidad,
Y lo mejor es esperar.
Siempre lo ensayo en la mente:
No, no te la quites, tienes que esperar, ya todo está bien;
Pero debes esperar, ya estás seguro, nada malo volverá a pasar, ten calma.
Es lo mejor.
Es lo mejor.


martes, junio 29, 2010

Welcome Home Paisano!

El ruido es insoportable
Constante zumbido, sobre el cual todos gritan.
El televisor prendido, el volumen más arriba de lo necesario;
Aun así nadie lo escucha.

En la pantalla un hombre habla sobre el último asesinato,
¡El país se ha salido de control! – expone.
Hace un año, en mi última visita, el país ya se había salido de control,
Por otra muerte, otro hombre importante que dejo de ser (ambos: hombre e importante).
Pero nadie lo recuerda.

Yo si lo recuerdo, fue la paz cuando subí al avión:
Adiós, país fuera de control, espero encuentres lo que estás buscando.
Pero no lo encontró, el nuevo caos se hizo la norma:
El zumbido que nadie escucha.

Me da miedo, que me deje de molestar.
Despertar un día y ser otro personaje gritando sin sentido:
¡El país se ha salido de control!

domingo, junio 27, 2010

Zzzz.

Ahora siento que todo fue un sueño,
el sueño más hermoso en una vida llena de insomnio y pérdidas.
La ilusión tranquila de siempre tener amor.
Me siento adormilada y perdida,
extrañando las horas en las que podía soñar con nuestra vida.
Sola en una cama fría y sin saber qué es o fue real.

miércoles, junio 23, 2010

Que quede claro.

Debo decir que el clima será hermoso,
que acurrucada en los brazos de varios amigos
seré de nuevo algo como normal.
Aunque mis días sin ti vendrán ausentes de besos,
tendrán muchas charlas, café y comida chatarra.

Tengo que aclarar que encontraré maneras de sonreír,
nuevas bromitas internas que me mantendrán positiva.
Lo hermoso de ser antigua en este mundo,
vilmente vieja y casi quedada,
es que ahora sé que la felicidad llega aun en los malos días.
Seré feliz aun con el corazón machucado.

Tu ausencia, mi lejanía,
serán inspiración para vivir todo lo que me falta.

Calma, mi amor.

Deja de llorar -- dices,
me despojas del vestido azul.
Todo va a estar bien,
remueves la poca tela que queda sobre mi cuerpo.
Siempre te voy a querer,
me quitas una gruesa capa de piel.
Te quiero como nadie,
tomas los músculos del torso, la sangre, la grasa, los tiras al piso.
Eres mía, soy tuyo, ya, cálmate -- susurras,
vas tomando, y guardando en tu bolsillo, cada una mis costillas.

El corazón expuesto.
Ya, hermosa, deja de llorar.
Lo sostienes, lo observas por varios minutos,
mientras las lágrimas siguen corriendo por mi rostro,
lo guardas en una pequeña caja roja.
Él se queda, tú te vas; ya mi amor, no llores más.

Pensamiento de una de la tarde.

Supongo que debería dejar de comer galletas
y empezar a no estar gorda.

jueves, junio 10, 2010

Verdad

Algunas veces, mientras escribo en mi computadora,
imagino que hay alguien atrás de mí a punto te darme un ultra palazo en la cabeza.
Ayuda, ayuda imaginar que, en cualquier segundo, lo que tecleo dejaría de importar,
no sería salvado al disco duro, ni sería publicado en algún blog.
Fantasear mi muerte en esta silla me ayuda, casi todos los días, a seguir como escritora no pagada.