Me dijo que amaba cómo lo cogía.
Luego dijo que le perturbaba
que quisiera hacerlo.
Me dijo que mi piel era interesante
y después me pidió que me tapara.
Que me pusiera un vestido
de flores
que sólo a él le gustaba.
Me dijo que era hermosa,
deseable,
atrevida,
risueña.
Y luego
se quedó callado...
cinco años.