Algunos días amanezco más perdida.
La marea se va,
no por ausencia de agua.
Aquí no faltan ganas,
ni ternura,
ni amor.
Solo despierto con menos conexión
al mundo.
Unida mi alma a la tierra
por apenas unos nervios,
como los dientes
justo antes
de caerse.
Despierto con menos palabras,
menos ruido,
menos ganas
de ser observada.
Algunos días amanezco más perdida.
Más callada.
Con otra mirada.
No sé si se nota.
No sé si lo oculto bien.
No sé
si importa.