jueves, octubre 28, 2010

Yeah...

When you stop coming around, I will miss you; I’ll miss the fear of losing you.

El amor no hecho.

(repasemos)
Mis manos estaban frías y en vez de usarlas para tocar tu abdomen, las usé para guardar mi bufanda en mi mochila.

El estómago me dolía, porque me suele doler cuando estoy nerviosa; pero todo esto ni lo sabes, ni lo sabías.

Tus piernas eran piernas, las mías también, y aunque tenían muchas cosas en común, nunca, formalmente, se conocieron.

Me senté sobre tu cama, la cama en donde, usualmente, hacías el amor… por lo menos la cama en la que, usualmente, te imaginaba haciendo el amor.

Era una cama como muchas otras; pero la cama te conocía jadeando y yo no, así que la cama ganaba (cama: uno, yo: cero).

Te pusiste a jugar con unos lápices, las cosas inútiles que los hombres hacen cuando no tienen ni la menor idea de que son deseados.

Hablabas de lo que querías hacer esa tarde con tus amigos; las cosas idiotas que dicen los hombres cuando podrían estar haciendo el amor…

Yo sentada sobre tu cama. Congelada por las hormonas. Pensando en el ritmo que llevabas con los lápices, pensando en el ritmo que la cama conocía (cama: dos, yo: cero), pensando en cómo hacer que me vieras... Que me vieras… que dejaras de hablar y me vieras…

Una hora después, usé mis manos frías no para tocar tu abdomen, sino para sacar mi bufanda de la mochila, la acomodé en mi cuello.

Me voy – Dije.

Y me fui a casa, igual de virgen.

17

I was seventeen some time ago; it was fun.

Sure, I could have been wiser.
Sure, I could have been more careful,
But seventeen was not about that;

Seventeen was about being illegal in all the pleasurable ways.

Seventeen was about talking with strangers
and taking all the candy they could give.

28

Nunca he visto a la nieve caer.
He visto a hombres dormir.
He visto cadáveres maquillados.
He visto un ave víctima en el hocico de un perro.

Nunca he tocado el frío blanco.
He tocado la muerte de mi mascota.
He tocado sangre saliendo de heridas ajenas.
He tocado, aproximadamente, 200 orejas.

Nunca he escuchado una tormenta albina.
He escuchado tu corazón a través de tu piel.
He escuchado los quejidos nocturnos de la madera.
He escuchado mi voz pidiendo una explicación…

He escuchado mi llanto...

He escuchado el viento escapando, en pánico, de mis pulmones.
He escuchado voces gritando: ¡Eres una pendeja! ¡Deja de llorar!
He escuchado mi voz diciendo: Ya no te quiero… lo siento
Pero nunca he escuchado a la nieve caer. 

No hay respuestas.

Me pregunto qué tan rota estoy,
cuántos kilos de migajas he perdido.
Me pregunto si algún día estaré de nuevo intacta;
saludable, sonrojada.
Si algún día, despertaré con el olor de la mañana
y un hombre, amado, a mi lado.

Me pregunto qué tan rota estoy,
si las grietas cicatrices algún día se borrarán.
Si los deseos calmos volverán por completo.
Si las astillas se soldarán al Todo
o se irán con el viento: 
Diente de león humano

Me pregunto si en tus fantasías me ves fragmentada,
si tienes la paciencia de ir uniendo los pedazos.
Si piensas que estos ríos no suturados me hacen interesante;
Más mujer, más valiente, más sensible.
Me pregunto qué tan rota estoy…
no hay respuestas.

miércoles, octubre 27, 2010

You are such a jawbreaker

Layers of skin over layers of fiction.
Layers of past smiles.
A coating of sweat, a coating of blood.
A glaze of obscure thoughts.

Layers of muscles under layers of novels.
Layers of doubts.
A coating of memories, a coating of pills.
A glaze of soft words.

You are no human-onion, you are a jawbreaker:
Hard, sweet candy; meant to be licked for a long (long) time.
You don’t need an exciting center,
With your strata it’s enough.

Las magnificas cosas perdidas.

En algún lugar, me aguarda un hogar lleno de las cosas perdidas.
Me esperan las piedras seleccionadas.
Las conchitas que tardé horas en desenterrar.
Cuentas de vidrio cetrino, pedacitos de platos antiguos.

Me espera una selección encantadora de libros despojados:
el libro ofrenda de Londres,
el libro de cuentos para viajes,
el libro recuerdo de mi francés cortado,
el libro que mi madre me leía para que soñara con cabritas…

En algún lugar, lejano o cercano,
me espera la taza gemela de la taza regalo.
Me esperan cuatro colecciones de botones
y dos cajones llenos de listones e hilos.

Aguardan dos aves enamoradas; una verde, una zarco;
Un diminuto ratón blanco y cinco escarabajos;
Una planta llena de minúsculas flores;
Dos tortugas amantes, un firmamento perfecto.

En algún lugar, están todos los calcetines de colores felices;
el jarrón rosa, las pulseras verdes, los aretes rojos;
las sábanas blancas, la colcha bordada, la blusa negra;
el oso de tela y los pequeños zapatitos de mis muñecas.

Es un hogar con siete ventanas, cada una dando a una calle distinta;
con el teléfono rojo, un ventanal lleno de sol y escaleras a cuartos fríos.
Una casa con el ruido lejano de amigos hablando.
Madera cálida para proteger la entrada y luz de mañana.

En algún lugar, mi abuelo está sentado en el sillón azul,
mi perro dormido sobre sus piernas. Me esperan. 
Cuando por fin cierre los ojos, podré entrar. 
Ser, una más, entre todas las magnificas cosas perdidas.

martes, octubre 26, 2010

Simple.

How do I manage? I don’t.
I just do all my acting-out when nobody is around;
that is my way of being all grown up.

3:07 a.m.

Abro los ojos.
La piel fría; contagiada por el cuarto.
Te imagino a mi lado (no te busco), sé bien que no estás, no necesito evidencias.
Te imagino; en ese gris nublado, entre los sueños y despertar, logro que me acompañes.
Tu mano se escurre por mi cintura, te acercas a mi cuerpo, siento tu respiración en mi hombro.
La piel se calienta un poco y puedo volver a dormir.

Plans and Sweets.

You are worst than a sugar rush; fantastic.
You are brilliant, at night even better…
and yes, I was evil and driven.
Yes, I had you on my mind…
but you are fantastic and I am ambitious.

Coincidences were not, so much, coincidental.
Simple comments, propaganda…
Can you blame me?
You are better than a thousand lollipops;
Incredible, edible, sensational and (now) mine.

lunes, octubre 25, 2010

Yeah, about that.

I know by now you hate me, I get it.
Soon you will forgive me or forget about me;
whenever that happens, you’ll be better off.
You’ll swing a beer amongst friends;
quietly, or loudly, you’ll say goodbye to your heartache.
You’ll blame me for things I did not do,
but since nobody will contradict you, I will be guilty of all.
Your mates will swing beers with you;
noisy cheers, the welcome back type.
You’ll be better off.

Nightmare...

and I hated you for not being there.
The tears came; there was nobody to wipe them off.
The air was cold, I felt sick.

I hated you for being far from my skin.
I hated your bed for having you wrapped in soft dreams.
I hated your pajamas for hiding your body.

My heart was racing, I needed you voice,
but you voice and all the rest of you were asleep in another town…
and I hated all the space between us.

A Night in September.

He buys me a beer.

I realize that in more of a decade of friendship we have never done this; sitting in a bar, buying rounds for each other, talking about marriage and out lack of lust for it.

In thirteen years the little pale boy has turned himself into quite the man; I have done something similar for myself, only that my end result is a woman. The acceptance of those new tittles still makes our mouths taste funny, dark stouts help diminish the discomfort.

Sitting there I feel normal; the average woman that goes out to drinks with an old friend, the  average person that can keep relationships for a long time.

We say hi to people from our shared past, it’s what usually happens in this small town. We say goodbye to them and carry on with the conversation. He talks about genetics; I talk about  a documentary film I saw. He switches to talking about where he would like to live next and I chat about photography.

I buy him a beer.

In our years of friendship he has seen me during too many break ups, but still, he happily asks about whether there is new love in my life. I adore him for it.

I have seen him go through painful events; his grownup face, smiling, is one of the most beautiful sights this world has.

We are OK. Our yearly tête-à-tête has come and gone. We stop buying beers, grab our jackets and head out.

Waiting for Dinner

I was sitting there, being myself; the self that sits moving her fingers and thinking about little non-important, but maybe chat-worthy subjects.
 
My feet were hidden in old shoes; playing with the floor. Eyes wondering off to your bookshelf (I liked your compilation).
 
I was being myself; the self that can keep quiet for a long time and hardly ever gets bored.
 
My hands were cold, because I had just taken a shower. My hair still wet. The songs kept coming, one after another; what a playlist is supposed to be (A nice selection - I thought).
 
You were cooking for both of us, which was quite nice of you.  You were being yourself; the self that can make rice and funny conversations at the same time.
 
I was hungry and happy; I think it was the same for you.

domingo, octubre 24, 2010

A Wild Sheep Chase.

I stopped reading the book, started to daydream;
I wanted to see us kiss, so I made us kiss.
Your hand swimming in my hair;
the soft scent of your lips.
Eyes closed. The sunlight warm against my face.
I blush (you smile).
The book, frozen in page 176, waits.

viernes, octubre 22, 2010

Sabremos si puedo vivir sin ti.

Veremos si logro encontrar otras manos malvadas que acaricien mi espalda.
Si podré caminar, solitaria, callada, sin hacerle preguntas a un hombre.
Si la piel aceptará esto de nunca más ser tuya.
Sabremos si puedo vivir sin ti. Si puedo aprender a amar al aire ausente de tu olor.

Veremos si logro encontrar otro intruso que decida tomar mi mano.
Si podré desnudarme, sonriente, sin imaginar que eres tú el observante.
Si la mente entenderá esto de nunca más buscarte.
Sabremos, por fin, si soy fuerte o débil. Si puedo seguir un camino coherente.

Veremos cuánto tiempo es necesario para olvidar los planes.
Si podré despertar, acompañada, feliz y estable.
Si los suspiros comprenderán que ha sido suficiente.
Sabremos si puedo vivir sin ti. Si puedo comenzar de nuevo.

Pero antes, el llanto debe parar.

Lejanía

Pienso en ti y las ganas de tocarte inundan mis dedos.
Aun cuando, con las horas, la mayoría de esos deseos se evaporan;
diminutos charquitos quedan estancados en mis yemas.

Pienso en ti; agrego leche al café, corto una manzana en 8 piezas.
Pienso en ti; hago anotaciones en una libreta nueva.
Pienso en ti; bajo en la estación indicada para transbordar.

Pienso en ti y podría visualizar mucho tiempo hacia adelante;
pero no lo hago, no observo. Claro, frente a mí, se posa y lo ignoro.
Es cosa de integridad, dejar que el futuro me sorprenda.

Pienso en ti; el olor de una naranja invade el aire.
Pienso en ti; un chico habla de arte.
Pienso en ti; a lo lejos se escuchan a varios perros ladrar.

Pienso en ti y me encantaría tener suficientes palabras
para escribirte una novela y 27 poemas.
Terrible necesidad de que entiendas lo que siento.

Pienso en ti; las sábanas de franela me cubren por completo.
Pienso en ti; leo palabras densas de un libro intenso.
Pienso en ti; me pregunto si, tal vez, tú piensas en mí también.

miércoles, octubre 20, 2010

Mi cuerpo hoy no está bien.

Cosas, que no deberían doler, duelen.
No creo que sea fiebre,
Ni malaria; pero algo malo es. Seguro.
El cuerpo se llena de tensión.

No tengo con quien quedarme en cama.

Un ejército de polillas quieren escapar de mí.
Segundos de caos y luego calma. 
Bichitos adormecidos regresan a sus casitas;  
lofts en mi estómago.

El cuerpo me aconseja, me suplica, me reclama:
Busca a alguien, que nos cuide. Hoy no debes estar sola. 

La cabeza pesada, los pensamientos viscosos.
La piel presionada por la sangre. 
El corazón incómodo.
Algo malo está pasando. Seguro.

No tengo con quien quedarme en cama.

Panic.

Sometimes I feel ideas burning below my skin.
I fear.
I feel my lungs filling with fog;
the dark, dense, smog of the present.
I fear.

Verdades.

Siempre quise ser como ellas; el grupo de amigas que se toman de la mano y sonríen.
Mujeres no como yo; mujeres pétalo, que duermen sin pesadillas.
Las que huelen a dulces y frutas, las que tienen cabello editado por Dios.
Las de defectos falsos; como pequitas diminutas o piel marfil.
Niñas no regordetas que aprendieron a tocar un instrumento.
Pubertas agraciadas corriendo a  sus clases de danza.
Mujeres destinadas para una existencia de musa.
Siempre quise ser como ellas; pero nunca lo fui.

No me arrepiento.

martes, octubre 19, 2010

Amarillo

Una chica conoce bien sus pesadillas.
Una chica con su vestido amarillo,
Sabe exactamente cómo otros sueñan sobre su cuerpo.
Una chica con su vestido amarillo,
sonríe, buscando ser amada.
El encaje pegado a su piel
y ella esconde los recuerdos amargos, sonríe.

Disculpa

¿Qué fue eso que dijiste?
Lo del pasado y el futuro…
Eso que aclaraba tus razones
y anulaba mis sentimientos.
Mientras las lágrimas corrían,
silenciosas, en mis venas.
No tuve la paciencia para escuchar.
¿Cuál era el punto?
¿Podrías repetirlo?
¿Podríamos repetirlo todo?


(jajaja ¡Mentira!)

Just Dandy.

I want to kiss you, right now,
but I can’t. It’s OK.
I want roll around in your bed, right now,
but I can’t. It’s OK.
I can wait… I can wait.

Why I took that picture of some carrots:

I got home; I was tired. It was your entire fault.
I wanted to capture that moment:
My smile, the brightness in my eyes,
my tired arms, your smell all over my skin.

I wanted to never forget how my legs felt,
how I needed to rest and dream,
how the future and the past tasted sweeter.
I wanted to never let go of you.

But some things in life are certain,
like the reality of letting go;
one must, eventually,
no matter how much one fights.

And so:

Instead of crying because I feared losing you.
Instead having a crazy wedding flash-forward.
Instead of writing it all down and emptying my soul;
I took a picture of some carrots.

It was the only sane thing to do.

Después de todo.

Se me olvidó ser honesta,
no era algo que había planeado;
sino más bien un desliz.
Se me pasó, lo siento.

Nunca te dije sobre todo aquello que pensaba,
lo que mi mente me contaba antes de dormir.
Hubo tantos sueños que no te conté,
no supuse que fuera grave.

Nunca te explique eso de la sierra, el torso y las pinzas…
pensando que no era relevante;
pero lo era. Todo lo era; esas cosas que pienso,
esas cosas que mi mente canta:  Son yo.

Entonces, se me pasó ser yo frente a ti.
Te enamoraste de otra,
una mujer que no piensa en carne expuesta,
no fantasea con la vivisección de un ave.

Por mi error, te enamoraste de otra,
Una chica que cocina estofado y hace pasteles.
Una mujer que porta vestidos con flores.
Una Amaranta hecha en China.

Así que disculpa, fue todo mi error,
me puedes empezar a olvidar.
No temas, no haces mal;
después de todo, en realidad, nunca me conociste.

lunes, octubre 18, 2010

No sé.

¿Cómo empezar tu capítulo? 
¿Cómo narrar lo que tus manos le hacían a mis caderas?
¿Cómo llevar a alguien más a tu cama, nuestra cama, sin sentir que te engaño?
(Que desgarro un sello de confianza).
¿Cómo cambiar tu nombre?
(Sin imaginar que, con manos trasparentes, cambio también tu cara, tu cuerpo, tu ropa).
¿Cómo podría transcribir nuestras charlas secretas?
(Las diminutas bromas que me jugabas para que no notara que me querías).
¿Cómo enlistar todo lo que juntos vivimos?
(Sin sentir que se me va el aire, que el cuerpo me reclama la distancia).
¿Cómo revivirlo todo para alguien más?
(y no querer revivirlo para mí; volver, tocarte, hacer que una vez más me desees).

No sé.

Mi vida para uno.

Solía cantar sobre mis planes,
bailar en fiestas imaginarias,
responder preguntas que nadie hacía
y arrullar a los bebés que en 8 años tendré.

Solía platicar con fantasmas,
pasar la noche hablando con amigos no presentes,
escribir cartas que no pensaba mandar
y ensayar expresiones de sorpresa frente al espejo.

Solía besar el aire y sonreír,
vestirme especial para fascinarle al sillón,
maquillarme para que las ventanas me vieran bonita
y desnudarme, frente a las paredes frías, para calentarlas.

Mi vida solitaria estaba llena de actividades.
Mi vida calladita nunca fue aburrida.
Mi vida para uno, no era trágica.
Mi vida era hermosa.

La canción.

Te dije que esa era nuestra canción...
y mentí.
Era la canción de otro hombre,
un amante lejano que me había roto el corazón.
La quise hacer nuestra…
para ver, si tal vez así lograba olvidarlo;
para ver, si tal vez así lograba desearte tanto como a él...
y fallé.

Mía.

El llamado de una sirena; mujercita pez (elusive, wet, mine).
Esa delicada canción que repite mi nombre, el llamado de la única sirena;
mujer escurridiza, oculta bajo sábanas blancas, piel fría, pezones duros.

El llamado de una sirena; Sus labios, su lengua, el viento de sus pulmones.
Esas palabras, de formal invitación, que harán que lo pierda todo.
Tiemblo y quiero no temblar; temo no ser suficiente.

El llamado de una sirena; deseo atraparla, nunca dejarla ir.
Acariciar, por siempre, su torso; besar su hombro; grabar, en mi mente, su voz.
La quiero amar mientras me llama y saber que me llama porque, por igual, me ama.

El llamado de una sirena; la mujer pececillo, que solía provocar sollozos al migrar.
Elusive, wet, mine; la mujercita pez, que se ha cansado de nadar y canta sobre mi cama.
El llamado de una sirena que quiere, por fin, dejarse apresar (take me, my love).

domingo, octubre 17, 2010

miércoles, octubre 13, 2010

Supongo que...

Tengo miedo de que algo terrible pase y te pierda;
algo terrible como el tiempo.
Tengo miedo de aprender a verte todos los días
y que luego, una noche, no llegues;
una mañana despierte sabiendo que estoy sola.

Tengo miedo de saberme de memoria tu piel
y luego no tener uso para tales conocimientos.
Miedo de que algo, como los años, te alejen,
Miedo de que algo, como la vida, nos convierta en casi desconocidos
(Si, sé quién es; pero tengo tiempo de no verlo).

martes, octubre 12, 2010

Todo piensa cambiar

Todo piensa cambiar y no tengo las palabras para disuadirlo.

Todo me cubrió de una telita diminuta y luego la arrancó para dejarme desnuda;
Me beso la piel, desde el lunar del cuello hasta la cicatriz en la pierna.
Susurró a mi oído que por siempre me amaría, y luego, Todo, cambió aun a mi lado.

Ahora se presenta, frente a mi mente nerviosa
(vestido con pantalones diferentes, oliendo a otro perfume;
otra voz, otras palabras, otra mirada); me lleva a su cama.

Todo ha cambiado de nuevo, sin que estuviera informada;
Mientras yo buscaba palabras, se hizo otro hombre.
No puedo evitar besarlo (labios distintos, el sabor desconocido).

No puedo detener a mis brazos que envuelven sus ideas.
No puedo dejar de pedirle que siga, que nunca me deje de tocar.
(Todo, quédate conmigo otra vez).

Todo piensa cambiar y no tengo las palabras para disuadirlo.
Siempre muda así, no sabe sobre otras maneras de existir.
Cuando lo haga, lloraré por días; perderé la cálida calma de su cuerpo.

Todo piensa cambiar y no tengo las palabras para disuadirlo
y aun este pánico no es suficiente como para detener mis pasos,
este miedo no me hace desearlo menos.

Lectura obligatoria

Estoy cansada de esta novela,
que tiene más capítulos de los que el índice advertía.
Debería ser ilegal; el tener que seguir leyendo
aun cuando los ojos, llenos de lágrimas,
están agotados y quieren parar.

La Nada nueva que no puedo ser.

Hay momentitos en los que quiero ser nada.
Momentitos en los que quisiera nunca haber amado a alguien,
En los que desearía ser virgen y… pura, supongo.
Momentos en los que me encantaría volver a empezar,
o más bien, nunca iniciar del todo.
Simplemente nacer, aprender a caminar, aprender a leer, a escribir…
y quedarme con eso.
Anular las prácticas de besos, las primeras huídas de madrugadas;
Ni un Te quiero, ni un Te amo, ni un Quédate.
Momentitos en los que quiero caer, golpear mi cabeza
y todo olvidar.
Ser otra mujer, no sólo yo con una cicatriz;
Una mujer completa: la que sabe esperar o más bien la que no necesita esperar,
la que nunca desea visitarte por la noche,
la que no tiene fantasías sobre lo que piensas mientras estás sólo.
Hay momentitos en los que quiero ser nada;
Nada de lo que conozco, todo lo que nunca he sabido ser...
y supongo que sólo borrando todo mi pasado lo podría lograr.

Pudor del bueno.

Mejor escondamos esta sangre que a algunos perturba.
Que la carnita quede adentro; cubierta de piel y si se puede de algodón.
Que las ideas sucias nunca sean palabras, nunca sean de tinta.
Mejor que los músculos queden inactivos,
que los pezones sean un misterio, los detalles de depilación un secreto,
y el sudor reacción al clima y no a hormonas.
Mejor que esta sangre sea contenida en dos cuerpos ajenos.
La salivita se quede en las boquitas,
los labios se resequen faltantes de humedad.
Que en este pueblo viva la calma anatómica.
Mejor, para que nadie sufra, nadie llore, nadie tenga problemas.

lunes, octubre 11, 2010

Lluvia

Pero esa madrugada despertamos y llovía;
Wow, fue lo único que alcancé a decir antes de que el sueño me envolviera de nuevo.
Wow; tú reíste un poco, sin saber.
 
Nací en medio de un huracán,
Mi madre me llamaba su Niña de Agua.
Pensaba que mi humor controlaba el clima; Si algo tremendo me pasaba, llovía.
 
A los quince, un amigo me llamó, alarmado, porque no había parado de llover por dos días
¿Estás bien? - Preguntó.
Lo estaba, supongo que otra Niña de Agua gobernaba lo que pasaba en Querétaro,
Esos poderes debían ser locales.
 
Y luego, dejé de creer que fuera especial de esa manera.
Wow, y todo regresó a mí;
 
Mis diminutas manos tocando la lluvia cálida de Sinaloa.
Mi abrigo empapado mientras lloraba.
Estar semidesnuda, temblando, feliz; el cabello empapado.
 
Wow, y esa madrugada tenía todo lo que podía desear.
La lluvia no me había dejado por completo.
Tú reíste poquito sin saber, el sueño me atrapó y se me olvidó explicarte.

Deseos de lunes.

Quiero lamer tu cara;
Tu cara de hielo y limones.
Tu cara de mujer hermosa.
Quiero lamerla y conocer el sabor de tus pestañas.

martes, octubre 05, 2010

Jamás.

I never get over people.
The important ones, the truthful ones;
I can’t forget them.
There is a list; I go over it whenever I feel down.
They hold me together.

He smiles at me and waves goodbye.
She hands me a coffee and sits down to talk.
She strokes my hair and talks about men.
He eats a burger while we chat about silly things.
He hugs me, we both cry.
She talks about why her hips are perfect for having children.
He is dancing; red shoes, pure joy on his face.
He asks me to runaway with him, I say no; we smile and drink our beers.
I hold his little hand and he asks me about his father.

We laugh, we sing stupid songs; the worst hangover, we drink Fanta limón.
She writes me a little poem.
He runs to the bus station, one last hug.

And then you; I still don’t know what bit of you will remain with me forever,
but I can recognize your meaning; I can add you to the list.

You see, you are now a tiny part of me.

About that...

I was writing something for you in my head,
and then you kissed me.
So, I forgot what I was writing, but thanks.

Liquid Sunshine

I was 21 years old looking out of a friend’s window. Outside it was pouring; long rivers of water had taken over the streets; I was thinking about staying or going back, staying or going somewhere else.

Water, never takes those types of breaks. Rain just falls over the city and makes its way to the ocean. Puffy clouds, to dark clouds, to drops, to streams, to vapor. What was I? A drop? The vapor?

Why do I remember that day? Because that day I decided to keep on going; staying was not yet the answer. I am now 28, and maybe I am a gray cloud; I feel soft and light but I know that, inside me, there is a storm brewing. I am ready to fall all over a city.

Maybe I am just not the iceberg kind of girl, I will never be able to stick somewhere and float along for decades. I hope I am wrong, but looking out of this new window; I feel sure of it.

Rape was not

Rape was not loud;
no alley full of garbage.
It was quiet;
cold air of a new morning,
soft whispers asking for mercy.
Rape was not loud;
blood dripping,
hushed tears of a new woman.

lunes, octubre 04, 2010